Castellón de la Plana es la capital de la provincia del norte y la puerta de entrada a la Costa del Azahar, un litoral de playas más tranquilas y colinas cubiertas de pinos. Cerca están Peñíscola, ciudad amurallada junto al mar, y las calles medievales de Morella, y en primavera las fiestas de la Magdalena llenan la ciudad.